Acabo de descubrir que el 18 de junio mi blog hizo tres años, tres años leidos en casi tres horas, cada post me ha teletransportado al momento exacto, creo que han vuelto las mismas lágrimas, las mismas sonrisas, las mismas sensaciones.
Involuntariamente los posts se han hecho mas exiguos, exiguos de letras, no de esencia, no de sensaciones. Espero. Espero que haya perdido letras y no esencia.
Creo que escribo como si me faltara el aire, creo que me tiemblan los dedos, cuantas cosas vividas, cuantos fallos, cuantos aciertos, cuanta vida la mía, cuanta vida escrita en dos, tres, cuatro, viente lineas, cuantas horas hechas palabras.
¡Que bien!. ¡Es bien!