A cada instante, una gran parte del mundo está a punto de casi todo. Él a punto de llamarla, ella a punto de cogerlo, el otro pensando si debería, aquella decidiendo si lo hace o no. Malos a punto de ser buenos, buenos a punto de hacerlo peor. Oportunidades a punto de crisis, trabajos a punto de paro, relaciones a punto de caramelo, infidelidades a punto de perder su fe. Todos paralizados por no plantearse qué es lo peor que les puede pasar, qué es lo mejor que les puede dejar de pasar.
Hoy rompo todas mis lanzas por aquellos que se arriesgan.
Y caen.
Aunque sea en la cuenta.


pensamientosdealguiennornmal
6 jun 2008 | 04:11
Me encanto tu reflexión de hoy, coincido contigo.
beeril
6 jun 2008 | 08:10
Necesario a veces, lanzarse sin detenerse a analizar las consecuencias. Lo he leído esta mañana. Escribe bien, este Risto...