
Y me gustaba el olor a café cuando llegaba a tu casa, me gustaba tu jardín lleno de flores, me gustaba tu pasión por la cocina, por el buen comer, por los pequeños secretos por esas tiendas escondidas que solo tú sabías donde estaban…por tus secretos, por tus momentos de locura, por tus tardes al sol, por nuestros juegos, por la ropa que tejías para el frío, por enseñarme a cocinar, lo poco que sé…por tus postres…por tus besos, no me quiero dejar nada…por…por… regalarnos momentos. Yo te querré siempre, Siempre.


Fernando
7 nov 2007 | 11:54 AM
Un abrazo de oso Minvant