Y así siguen las noches, unas más largas y otras que se acortan irremediablemente, a veces no pensar parece un delito, no quiero pensar, no quiero miles de respuestas, no quiero miles de opciones, quiero una sola, la que el momento me pida, si me equivoco, ya rectificaremos, ya haremos algo, intentaré que lo que tengo ahora funcione y si no funciona… siempre, siempre, siempre, se tienen más opciones.