Si, hablo de silencio, hablo de mi silencio frente al tuyo, hablo de tu boca secándose mientras te beso desesperadamente, como si en cada beso, en cada último beso, me dejará mi último aliento.

Y tus manos siguen indagando desesperadas, buscando un lugar nuevo, una textura desconocida, te pierdes en el tacto, pero yo te siento, y no es que me importe; tenemos maneras de querer diferente.

Pero no te quiero, tranquilo, que si ahora nos ponemos a hablar de amor, las cosas serían diferentes.